Pensando en malezas: estadísticas y prevención

16 julio, 2018

El incremento en la cantidad de malezas tolerantes y resistentes es actualmente uno de los principales limitantes de la producción. Durante los últimos años, además, este hecho produjo que se intente frenarlas con nuevas mezclas y herbicidas, aumentando las dosis y las aplicaciones, por lo que la situación se ha convertido en un círculo vicioso.

Para analizar cuáles son las principales malezas que afectan en la actualidad a los productores locales, desde el Centro de Información Agropecuaria realizamos un análisis puntual, enfocado en tres zonas geográficas claves para la producción, conformadas por las regiones Núcleo(Buenos Aires, sur de Santa Fe y sur de Córdoba), Centro (Santa Fe, Entre Ríos y este de Córdoba) y Oeste (centro-oeste de Córdoba, San Luis y sur de Santiago del Estero).

Uno de los principios básicos respecto al manejo de las malezas es la rotación de cultivos ya que algunas tienden a asociarse con ellos y así crecer exponencialmente. Esta rotación brinda la posibilidad de realizar diferentes manejos año tras año, sumados a poder probar diferentes modos de acción de herbicidas. Por tal motivo, el segundo escalón de nuestro análisis hizo hincapié en el asesoramiento técnico que tienen los productores locales, entendiendo que la ayuda de un buen profesional brindará mayores posibilidades de crecimiento.

Las malezas que más preocupan son las que más afectan

En lo que refiere a las malezas, los resultados arrojan números similares: una gran cantidad de productores de la región Centro (73%) y del Oeste (77%), refieren que la más difícil de controlar con los herbicidas existentes en el mercado es el yuyo colorado (Amaranthus sp.). Esta maleza genera preocupación, nos advierte sobre el control eficaz y sobre los productos que se deben aplicar ya que, sin dudas, a pesar de la gran cantidad de herbicidas que existen para tratarla en pre-siembra, pre-emergencia y post-emergencia, todavía continúa siendo un problema.

En segundo lugar, para la región Oeste aparece una importante preocupación por la proliferación de rama negra (Conyza Bonariensis), con un 31% de menciones; y para la región Centro este sitio lo ocupa el Chloris spp. (15%).

Asimismo, cuando se le preguntó a los productores cuál es la maleza con mayor presencia en sus lotes de soja y de maíz, desde barbecho hasta post-emergencia, los resultados fueron similares y contundentes, fundamentando la preocupación que describimos anteriormente: 90% de la superficie encuestada padeció problemas por yuyo colorado.

 

Oeste

Fuente: CDIAgro, junio 2018.
Muestra: 155 productores de soja de la región oeste, que representan el 3,3% de la población total (4.693). Estos productores representan también a un 5,7% de la superficie de soja estimada en la región (137.334 hectáreas, sobre una superficie aproximada de 2.380.947).

 

Centro

Fuente: CDIAgro, junio 2018.
Muestra: 151 productores de soja de la región centro, un 3,3% de la población total (4.566). La superficie de soja encuestada fue de 3,2% (76.680 hectáreas, sobre una superficie estimada de 2.425.654 hectáreas de soja en la región).

 

Núcleo

Por último, entrevistamos también a 154 productores de soja de la región Núcleo, el 3,6% de la población total en la zona (4.293). La superficie de soja relevada a partir de este grupo de productores fue del 4,9% (119.720 hectáreas, sobre una superficie estimada de 2.461.976). En este caso, indagamos sobre los criterios de aplicación de fungicidas y el asesoramiento técnico en cada situación.

Fuente: CDIAgro, junio 2018.
Muestra: 154 productores de soja de la región Núcleo, un 3,6% de la población total (4.293). La superficie de soja encuestada fue de 4,9% (119.720 hectáreas, sobre una superficie estimada de 2.461.976 hectáreas de soja en la región).
* Todas las estimaciones poblacionales se toman de nuestro modelo FSM (productores >200 hectáreas de soja).

Cabe destacar que la cantidad de productores encuestados fue prácticamente la misma para cada región, aunque no así la cantidad de hectáreas de soja que trabaja cada zona, que varía de mayor a menor desde la parte Núcleo, Centro, hasta la Oeste.

En busca de ayuda profesional…

A modo de ejemplo, entre los 154 encuestados de la región Núcleo, sólo un 10% refirió que decidió aplicar fungicidas por “recomendación de su asesor”, un número bastante bajo si se tiene en cuenta el 100% de la muestra (154 encuestados).

 

Criterio de aplicación de fungicida región núcleo

Fuente: CDIAgro, junio 2018.
Muestra: 154 productores de soja de la región núcleo, ponderados por cantidad de hectáreas.
Sin embargo, de las entrevistas realizadas podemos concluir que para la región Núcleo, un 52% de los productores mencionó tener asesoramiento (representando un 43% de las hectáreas relevadas); en la región Centro un 60% (59% de las hectáreas relevadas); y, finalmente, para la región Oeste, 70% mencionaron tener asesor (representando un gran número: 83% de las hectáreas encuestadas).

 

Asesoramiento región núcleo

Fuente: CDIAgro, junio 2018.
Muestra: 154 productores de soja de la región núcleo, ponderados por cantidad de hectáreas

 

Asesoramiento región centro

Fuente: CDIAgro, junio 2018.
Muestra: 151 productores de soja de la región centro, ponderados por cantidad de hectáreas

 

Asesoramiento región Oeste

Fuente: CDIAgro, junio 2018.
Muestra: 155 productores de soja de la región Oeste, ponderados por cantidad de hectáreas
Esta última región es la que, según los resultados de nuestras encuestas, busca mayor ayuda profesional. Habría que indagar si los motivos refieren quizás a cuestiones climáticas o problemáticas de cultivos. Lo que sí es una certeza es que, sin dudas, esta mayor adopción de asesoramiento es un indicio de que la problemática de malezas tolerantes y resistentes es mucho más grave en esta zona del país, y en las otras todavía no hay tantos motivos aparentes para intentar mayor control. Sin embargo, más allá de las razones, la figura del asesor técnico agrícola cobra cada vez más importancia en un sector que se rige ya por criterios empresariales y profesionales.

En los últimos 50 años, el uso de herbicidas fue el enfoque más utilizado para controlar las malezas. Pero, como ya es sabido, la aparición de malezas resistentes y tolerantes es una de las consecuencias que provoca el empleo rutinario de unos pocos herbicidas. La certeza de que las malezas son un efecto de la acción pone de relieve la importancia de un correcto asesoramiento en lo que a agricultura y control químico se refiere. Que todos los productores puedan asesorarse en forma eficiente es todavía materia pendiente. El monitoreo, la rotación de cultivos y el uso racional de los herbicidas, son algunas de las prácticas clave para ir manejándose, pero cabría dar un salto hacia más y mejores formas de asesoramiento profesional.